Promociones & Ascensos: Cuando el tuerto asciende a rey

Conjuntamente con la evaluación del desempeño vienen lógicamente los reconocimientos, las recomendaciones de mejoras y claro está las promociones y los ascensos. Resulta sumamente estimulante para todo tipo de empleado que existan reglas de juego claras en este sentido, al fin de cuentas, obra en la mayoría de las políticas de calidad de las organizaciones, que tanto estos como los socios crezcan o evolucionen conforme a sus esfuerzos y los resultados de la gestión.

Ocurre también tanto en el sector público como privado, que de tanto en tanto se produzcan cambios inesperados en nombre de ser cargos de confianza o de algún otro mérito poco conocido por allí.  Es verdad también que últimamente en muchas organizaciones, los ascensos se han reemplazado por nuevas contrataciones de personas jóvenes, dispuestas a trabajar y asumir más y más riesgos profesionales por mucho menos dinero que el empleado saliente. Claro está que todo esto se hace en nombre de la ley del mercado, la crísis del momento o simplemente el capricho del o los dueños de la empresa. Sin embargo, la ciencia administrativa, las ciencias involucradas en la psicología laboral y hasta las meteorológicas, son puestas a prueba para elaborar sendos programas para medir clima organizacional, desempeño, faldas cortas o largas y actitudes frente a la presión.

Como gerentes profesionales estaremos una vez más frente al dilema de opinar al respecto o de influir para que por encima de la complejidad de los sistemas evaluativos y los vaivenes caprichosos de algún dueño o director estén presentes la justicia, la equidad y la promoción de los valores humanos. Contando con contratos cada vez más poco equilibrados, el dilema de tómalo o déjalo, está a la orden del día en nuestras labores. Sin embargo, siempre existirá el momento adecuado para sentar evidencia de nuestras convicciones. Ese es un compromiso con nosotros mismos que no podemos eludir.

En esos momentos "de la verdad" , no vendrá mal recordar a los miles que nos precedieron en la lucha por conquistar espacios justos para el desempeño laboral en todos los niveles. Cuantos ejecutivos has visto jubilarse durante tu carrrera profesional ? Lamentablemente debo decir que en mis treinta años de vida profesional he visto muy pocos o creo que ninguno. Será que cada vez veremos menos ? Como van a jubilarse los ejecutivos promedio si los límites de edad que se publican en los avisos de periodicos cada vez son menores ? Tal vez tu respuesta sea nuevamente, son las leyes del mercado, estamos en el siglo 21, así son ahora las cosas y debes adaptarte y sobrevivir. Sin embargo, conviene recordar que ser un gerente exitoso no solo consiste en el nivel salarial que percibes en la actualidad, sino todo aquello que has tenido y tendrás luego de tu actual y circunstancial puesto que estás ocupando.


El mensaje también debemos dirigirlo a los que hoy toman desiciones. Porque la verdadera fortaleza de una organización, está en su gente. Resulta que esta gran verdad está definitivamente bastardeada (y disculpen la rudeza del calificativo), por los principales responsables de muchas organizaciones. Todo sigue bien hasta ahora, la fórmula funciona...en apariencias. Porque cada vez también son más frecuentes los escándalos financieros, los asaltos con cómplices dentro, los suicidios, los infartos....Estos no son obras de la casualidad, son simplemente cosecha de lo sembrado, sin más ni más. Independientemente a las actualizaciones cada vez más vertiginosas de softwares o del adelanto de la tecnología en materia de hardware. Por sus frutos los conocereis...dice la biblia...y así será también tu carrera profesional en la búsqueda de ser un gerente genuinamente exitoso.

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